Procrastinación: qué es y para qué existe
La procrastinación es aplazar algo que decidiste hacer, aun sabiendo que aplazarlo te va a perjudicar. Todo el mundo la ha vivido: tienes claro qué hacer, tienes tiempo para hacerlo, y haces otra cosa. Después llega la culpa.
Qué significa procrastinar
Procrastinar significa dejar para después lo que te propusiste hacer ahora, sin una razón que lo justifique. La diferencia con un simple retraso es que tú sabes que no deberías aplazarlo, y lo aplazas igual.
Origen de la palabra procrastinar
Viene del latín procrastinare: pro, hacia adelante, y crastinus, de mañana. Literalmente, empujar algo hacia mañana. El refrán lo dice desde hace siglos: no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Que lo sigamos repitiendo dice bastante.
Procrastinar: significado y ejemplos
- Decides ir al gimnasio hoy y a las seis te dices que mejor el lunes.
- Tienes que llamar a tu padre y llevas tres semanas encontrando un mejor momento.
- Abres el teléfono para ver la hora y pasan cuarenta minutos.
- Sabes que ese dulce te va a hacer sentir mal y te lo comes.
- Tienes una entrega en dos semanas y el día catorce todavía no empezaste.
En todos los casos hay tres cosas: algo que decidiste hacer, algo distinto que terminas haciendo, y la conciencia de que te estás fallando mientras pasa.
Qué es la procrastinación según la psicología
La psicología la define como un aplazamiento voluntario, innecesario y perjudicial. Piers Steel (2007) habla de “posponer voluntariamente una acción que uno pretende realizar, aun sabiendo que el retraso traerá consecuencias negativas”. Katrin Klingsieck (2013) reunió las definiciones más citadas en siete rasgos: tienes la voluntad de hacer algo, es necesario para ti, lo aplazas, nadie te obliga, no hay razón para hacerlo, conoces las consecuencias y te sientes mal.
Lo que la psicología no explica
Esas definiciones describen el fenómeno con precisión. Dicen qué pasa. No dicen por qué eliges aplazar teniendo claras las consecuencias y teniendo las herramientas para no hacerlo. La propia literatura reconoce que no hay consenso: hace treinta años se decía que había casi tantas definiciones como investigadores, y Klingsieck lo repetía en 2013.
¿Por qué procrastino si sé lo que tengo que hacer?
Porque el problema nunca fue de información. Ya leíste sobre Pomodoro. Ya bloqueaste Instagram. Probaste levantarte a las cinco, la agenda por bloques, el coach. Funcionó tres días. Al menor descuido estabas otra vez en el scroll, sabiendo exactamente qué deberías estar haciendo.
Cada libro nuevo te dio algo más que saber y te dejó en el mismo lugar, con un poco más de culpa. Si saber bastara, ya habrías dejado de procrastinar. La pregunta deja de ser qué técnica te falta y pasa a ser qué está pasando en ti en el instante en que eliges otra cosa.
Para qué existe la procrastinación
La procrastinación existe porque cumple una función, y va a seguir apareciendo mientras no la cumpla. Es una idea de la Cábala: nada de lo que existe carece de función, ni siquiera lo que vivimos como un mal.
Por eso cada intento de eliminarla la trae de vuelta con más fuerza. Las técnicas trabajan sobre la consecuencia: el teléfono, la agenda, la hora a la que te levantas. La causa sigue intacta y en cuanto bajas la guardia se manifiesta por otro lado. Borras Instagram y terminas revisando el correo doscientas veces.
Fin tiene dos sentidos: final y propósito. El final de la procrastinación llega cuando descubres su propósito.
Qué te muestra la procrastinación
Su función cambia según quién eres en ese instante y lo que estás listo para ver.
Que decides con tus acciones
Una decisión no existe hasta que la haces. Todo lo anterior es intención. → Cómo dejar de procrastinar
Que eliges otra voluntad, y también es tuya
Nadie se queda sin hacer nada. Haces otra cosa, sabiendo lo que pierdes. → Autosabotaje
Que tienes límites
Antes de ser procrastinador fuiste finalista: creíste que podías hacer en una noche lo que pedía meses. → Autoexigencia
El precio de fallarte
Primero susurra. Si no escuchas, grita. Culpa
Que no eres el que todo lo puede
“No soy suficiente” es la factura de haberte exigido más de lo que podías cargar. Síndrome del impostor
Que algo en ti pregunta para qué
Existe un propósito en vivir con falta de propósito. Propósito de vida
Qué es un procrastinador
Un procrastinador es alguien que aplaza de forma habitual lo que se propone. La etiqueta tiene un problema: nadie procrastina el cien por ciento del tiempo, y definirte así te da una excusa para seguir haciéndolo. → Procrastinador
Preguntas frecuentes sobre la procrastinación
¿Se dice procrastinar o procastinar?
Se dice procrastinar, con dos erres. Procastinar es un error frecuente.
¿Cuál es la diferencia entre postergar y procrastinar?
Postergar puede ser una decisión estratégica: aplazas porque ahora no conviene. Procrastinar es aplazar sin necesidad, sabiendo que te perjudica. → Postergar vs procrastinar
¿Qué tipos de procrastinación existen?
Hay procrastinación por defecto, cuando no te comprometes con lo que te prometiste, y por exceso, cuando te exiges más de lo que puedes sostener. → Tipos de procrastinación
¿La procrastinación es una enfermedad?
No figura como diagnóstico clínico. Puede acompañar a la ansiedad, la depresión o el TDAH. Si te paraliza de forma constante, vale la pena consultar a un profesional. → Procrastinación crónica
Sinónimos de procrastinar
Aplazar, postergar, posponer, diferir, dejar para mañana. El antónimo más preciso es actuar.
Sobre Jacob Morales
Tardé doce años en terminar una carrera de cinco. Contraté coaches, hice ayunos de dopamina, probé el agua helada y leí todos los libros de productividad que encontré. Seguía procrastinando. Me puse a estudiarla en serio, primero la psicología y después la Cábala. Esta web es lo que encontré. → Mi historia